Pyongyang considera “provocación” enviar a Corea de dos bombarderos de EEUU

La prensa oficial norcoreana calificó este domingo el envío de dos bombarderos norteamericanos a la península coreana para hacer ejercicios como una “provocación”. Y advirtió que estas maniobras “pueden causar una guerra nuclear”.

Pyongyang reaccionó así al envío el sábado de dos bombarderos estratégicos B-1B de Estados Unidos, que llevaron a cabo simulacros de ataques de precisión en el territorio surcoreano en conjunto con cazas de este país, como señal de advertencia al régimen norcoreano Su prueba con un misil balístico intercontinental.

“Estados Unidos afirma que van a enviar de forma regular bombarderos estratégicos a la península de Corea, un acto tan disparatado como volver a encender encima de un depósito de municiones”, escribe hoy en un artículo de opinión el Rodong Sinmun, el principal diario Norcoreano.

“Un simple error o mal entendido puede conducir a la eclosión de una guerra nuclear y, a su vez, esto llevaría sin duda a una nueva guerra mundial”, agregó el diario oficial del Partido de los Trabajadores.

El artículo también justifica como “legítimas medidas de defensa” las pruebas de armamento norcoreano, ante las “crecientes amenazas de guerra nuclear” contra Pyongyang por parte de Washington.

Las maniobras aéreas realizadas el sábado por Washington y Seúl constituyen “una firme respuesta a la serie de lanzamientos de misiles balísticos por parte de Corea del Norte”, dijo un portavoz de las fuerzas surcoreanas.

Corea del Norte lanzó el martes su primer misil balístico intercontinental (ICBM). “El Hadesong-14”, el misil alcanzó una altitud máxima de 2.802 kilómetros y recorrió 933 kilómetros en 39 minutos.

Los B-1B Lancers sobrevolaron el Mar de Japón, se aproximaron a la frontera que delimita a las dos Coreas y posteriormente se unieron a los cazas surcoreanos F-15K y F-16 en la provincia de Gangwon (este) para ensayar con fuego real Ataques a instalaciones clave norcoreanas, según el portavoz.

Estos ejercicios se encuadran en las maniobras con fuego real ejecutadas por Washington y Seúl en respuesta al lanzamiento del misil intercontinental por Pyongyang, e incluyeron el lanzamiento de varios misiles guiados y destacamento de sus fuerzas navales y áreas.

El más reciente ensayo norcoreano indica que el país logró fabricar un misil con capacidad para recorrer, según el ejército surcoreano, entre 7.000 y 8.000 kilómetros, lo suficiente para alcanzar a Estados Unidos.

Este nuevo avance armamentístico norcoreano elevó las tensiones en la península coreana y es referido como un elemento que puede alterar el enfoque diplomático y estratégico de Washington hacia la región.