Caso Púnica : Han desaparecido documentos importantes

Nuevo Arpegio, la sociedad pública de gestión del suelo de la Comunidad de Madrid, ha “extraviado” y no encuentra los contratos originales que firmaron con la empresa Análisis y Gestión de Desarrollos Urbanísticos SA (DUSA), clave en los supuestos motivos del Prisma Plan de inversiones que se investigan en el caso púnico como posible fuente de enriquecimiento para Francisco Granados. Esto es reconocido por la propia empresa en una carta enviada el 13 de junio a la Corte Central de Investigación 6, que investiga la trama corrupta desde 2014. Fuentes de la compañía reconocieron ayer que los documentos, incluidos los registros de las tablas de reclutamiento, siguen “desaparecidos”
La Guardia Civil fue a la sede de Nuevo Arpegio el 16 de mayo para solicitar documentación sobre estos contratos por orden del Juez Eloy Velasco, entonces jefe de la corte. Después de 14 horas en las oficinas, los originales no fueron encontrados. Durante los días siguientes, Nuevo Arpegio envió a la Audiencia Nacional diversos documentos relacionados con la DUSA, empresa presidida por el acusado Adolfo Fernández Maestre, pero no los originales, lo que hizo que la Guardia Civil volviera a presentarse el 25 de mayo en Nuevo Arpegio. Tampoco se encontraron.
Por esta razón, el secretario general del Nuevo Arpegio, Francisco Esquivias, acusado en el caso, envió al tribunal la carta para “explicar” la ausencia de estos documentos a pesar de la exhaustiva búsqueda que, según afirma, Último requisito judicial. En la carta, el director reconoce que durante ese escaneo “se ha notado que varias carpetas que contenían originales de diversas contrataciones – además de las de DUSA – estaban vacías”.
La empresa DUSA es sospechosa de ser una de las piernas del supuesto plan de Granados para extraer fondos Arpeggio en su propio beneficio. En marzo de 2006, se adjudicó a esta empresa un contrato “meteórico” con un contrato de 5,3 millones de euros para gestionar los contratos regionales de inversión del Plan Prisma, a través de los cuales se gestionaron alrededor de 1.000 millones de euros. Este contrato se amplió posteriormente cinco veces. El mercantil también se hizo con otros dos premios que elevaron a 9,8 millones de euros lo que recibió de Arpegio en la etapa de Granados. Según la investigación, DUSA debía dar los mejores contratos de valoración y pre-adjudicación a las empresas que aceptaran los tratos de corrupción con Arpeggio.
“Hasta ahora”, lee en el escrito al que el país ha tenido acceso al país, la causa es desconocida, pero aún se analiza en detalle el rastro que estos originales han podido llevar, así como las diferentes circunstancias Que podría haber resultado en no están actualmente en el archivo “en el que se depositaron.La carta dice que se desconoce si la desaparición fue motivada por” causa voluntaria o involuntaria “, pero intenta minimizar este” extraviado “.
Con este fin, se asegura que una copia en papel de algunos de estos documentos ya haya sido entregada “en mano” a los agentes de la Unidad Operativa Central (UCO) en requisitos anteriores. También, en formato electrónico, a través de un pendriveque se entregó a la corte en abril junto con una carpeta de papel con aspectos de la contratación de DUSA en este plan de infraestructura.
La Fiscalía Anticorrupción ya denunció en mayo, en la carta solicitando el registro de Arpeggio, una supuesta falta de colaboración de la Comunidad de Madrid. La fiscalía dijo entonces que en el ejecutivo regional “todavía hay cierta autoprotección sobre los que han ejercido funciones públicas y orgánicas” en el gobierno de Madrid o en el PP regional.
Anticorrupción detalló que la documentación que había enviado a la empresa pública en octubre presentaba “inconsistencias y deficiencias que nos hacen pensar que hay más información que la que se transmite”. Por lo tanto, la fiscalía reconoció que era “difícil confiar en que haya una colaboración espontánea y leal”. La Comunidad siempre ha negado tales obstáculos, aunque ayer admitió no saber si el original “extraviado” había aparecido.