Los empresarios presionan a May a cambiar hacia el “Brexit” mientras es tiempo

Theresa May pasó meses afirmando que salir de la Unión Europea sin un acuerdo sería preferible a contentarse con un mal acuerdo, devaluando los temores de los economistas y las empresas. Ahora, con la primera ministra debilitada por el fracaso en las legislativas, es el turno de los defensores de un “soft Brexit” pasar a la ofensiva, – la última fue protagonizada por la confederación de la industria británica (CBI) que quiere que el Reino Unido permanezca en el mercado Único europeo hasta la entrada en vigor de un nuevo acuerdo comercial con Bruselas.

“Es tiempo de ser realistas”, afirmó Carolyn Fairbairn, directora general de la confederación, en un discurso el jueves por la noche en la London School of Economics, subrayando que “incluso con la mayor de las buenas voluntades de las dos partes, será imposible imaginar que los Los detalles de un acuerdo pueden estar claros a finales de marzo de 2019, fecha en la que el país dejará la UE.

La posición oficial británica es la de que será posible celebrar un acuerdo de libre comercio antes del “Brexit” -a pesar de que Bruselas insiste en que se tardará varios años en negociarse-, aunque admita la necesidad de un período transitorio hasta que Nuevos arreglos estén totalmente en vigor. Al quejarse de la incertidumbre, que dicen estar ya teniendo consecuencias en las decisiones de inversión, los patrones dicen que el escenario ideal sería, sin embargo, el país mantenerse como miembro del mercado único y de la unión aduanera, aunque para ello fuera Obligado a respetar por tiempo indefinido la libre circulación de personas o la jurisdicción de los tribunales europeos.

“No creo que esto sea legal o políticamente posible”, respondió el viernes, al margen de la cumbre del G20, el ministro de Finanzas, Philip Hammond, defendiendo como alternativa un acuerdo de transición que replique lo más posible los actuales arreglos. El ministro, que desde las legislativas de junio se ha asumido como portavoz de los que quieren un “Brexit” pragmático y centrado en la economía, se afirmó, aún así “satisfecho de que la comunidad empresarial esté haciendo oírse en esta discusión”.

Oficialmente, la estrategia de May para las negociaciones no se alteró. Pero en una señal de que nada puede quedar como antes de las elecciones de junio, el ministro para el “Brexit”, David Davis, invitó a las cinco confederaciones patronales y algunos de los principales líderes de las mayores empresas cotizadas en la bolsa de Londres para un encuentro, En el retiro de fin de semana que comparte con los ministros de Asuntos Exteriores y Comercio Internacional.

Con este encuentro, el Gobierno entrega a los empresarios “una rama de olivo y reconoce que ha dado un paso en falso” al apartar a los empresarios de la preparación de las negociaciones con Bruselas, escribió el Financial Times. El Politico recordaba que los jefes de gabinete de May, alejados tras las elecciones, quedaron conocidos por la relación hostil con las grandes empresas, apostados que estaban en retratarla como más cercana con la clase media.

Los dos periódicos reconocen que no es seguro que la presión de Hammond y de las empresas sea suficiente para cambiar la estrategia del Gobierno -donde los euroescépticos tienen mayor peso- pero entienden que, como recordó la víspera el principal negociador europeo para el Brexit, Michel Barnier, el tiempo se está agotando para revisar el rumbo. “Sea cual sea el resultado de las negociaciones, mi mensaje es éste – el verdadero período de transición comenzó el 29 de marzo de este año”, afirmó Michel Barnier.